DSC_0687
- Viajar y Disfrutar | Nro 11 | Nro 11 | 23 marzo, 2021

Las rutas del Hedonismo: los caminos del placer

Conversaremos con un hombre que decidió a lo largo de toda su vida recorrer los caminos del placer, es decir, vivir una vida hedonista con la mayor autenticidad posible. En esta entrevista a Alejandro Frango nos sumergimos en las profundidades de su persona, para intentar vislumbrar: ¿Cómo y qué piensa un hedonista?

Alejandro Frango es sin duda la encarnación del Hedonismo. Estudió Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, ha incurrido en viajar por los senderos y caminos de la literatura universal, gastronómica y filosófica, como también por los caminos del mundo. Su lema capital: “viajar es indispensable, vivir no lo es”. Esto lo llevará a romper los paradigmas culturales de una generación para vivir una vida sin fronteras. Una bitácora viviente llena de anécdotas de viajes por todo el planeta. Procaz y vivaz nos llevará a caminar con sus relatos con botas Wellington por Reino Unido. Como un sommelier por Francia y como un Garam Masala de las especias de más amplia variedad de sabores y una innumerable degustación de idiosincrasias. Frango es un experto gourmand profesando la plegaria filosófica: «El centro está en todas partes, la circunferencia en ninguna».  

Nicolás Ring: ¿De dónde proviene toda esta pasión que tenés por las culturas?

Alejandro Frango: Te diría que cuando era muy pendejo, me encantaba jugar al fútbol, pero me gustaba más leer. Yo creo que terminaba de jugar al fútbol, para irme a leer. Leer para mí era una pasión, y me acuerdo que leía: El Corsario Negro, Sandokan, cuentos de Emilio Salgari y todo ese tipo de historias. Un libro que adoraba, que se llamaba: Los viajes de Magallanes y el Cano. Era una historia de la vuelta al mundo, y para mí, que tenía entre ocho y once años, de pronto, el mundo estaba en mi casa.

Ale Frango mira hacia arriba, como rememorando su infancia.

A.F: El mundo es la casa y la casa de uno es el mundo, en consecuencia, hay que recorrer el mundo. Y recorriendo el mundo, si bien yo no lo ponía en estas palabras, es como uno va a entender, qué es lo que pasa desde distintos ángulos, y me acuerdo que en mi cabecita de pendejo de nueve años, yo decía: es como ver este cuarto donde miro desde ese ángulo, desde la cama donde estoy leyendo, desde aquella puerta.

¿Qué fue lo que te dio la determinación de viajar?

Un día leí algo que decía: “Viajar es indispensable, vivir no lo es”. Con mi familia siempre íbamos a veranear a Chapadmalal; cuando llego a los quince años, voy y le digo a mi viejo: “Mirá, vamos a Chapadmalal desde que tengo 1 año, estoy harto, es muy lindo, pero basta”. Y como era muy buen estudiante le dije: “Vos tenés que firmarme un permiso ante un escribano, pues yo me voy a Machu Pichu con un amigo”. Y el viejo me dijo: “bueno, está bien”. Y me fui 70 días, a los quince años en 1964, que no era muy conocido. Y, de pronto era como una cosa muy impresionante. A partir de eso entendí que si bien uno no puede conocer todo el mundo, por que no te alcanza la vida, hay que recorrer y viajar.

¿Cuántos países recorriste?

Hasta el día de hoy, he recorrido 68 países. Viví en Francia y en Inglaterra dos años en cada uno. Estuve 6 meses en India, y hay algo que se une a todo esto y es una vieja sentencia de Parménides, que es: “El centro está en todas partes, pero la circunferencia en ninguna”.  Eso significa para mí, dos cosas, por un lado la relatividad de todo, es decir no ver las cosas desde un solo ángulo. Por ejemplo esta pandemia que estamos viviendo ha vuelto loco a un montón de gente. Si yo miro en números estrictos de dinero, ganaba hasta 250 mil pesos por mes y de buenas a primeras pase a ganar 18 mil. No es para cortarse las venas. ¿Qué puedo hacer? Bueno, vamos a aprovecharlo para estudiar filosofía. Como cuando era estudiante, y tenía dieciocho horas para estudiar fascinado. 

¿Qué conclusión te ha dejado viajar por tantos países?

No hay nadie que tenga la verdad. Hay un montón de centros, la posibilidad de viajar te permite eso. Ver Argentina o Malvinas desde Inglaterra. Ver Inglaterra desde Malvinas. Pero además, es la base de la Democracia. Nadie es el dueño de la verdad. Lo único que hay son distintas opiniones. Triunfa una, en principio debería ser la mejor, no siempre lo es. . 

¿Conociste algún país que tenga maneras inusuales de hacer las cosas?

Mongolia. Tiene la mitad de la superficie de Argentina. Solamente 400 kilómetros asfaltados. Son nómades y vos decís, qué país atrasado. Tiene un sistema de educación impresionante. La escuela sigue a los pastores. La educación es brillante, y no hay escuelas. 

¿Qué te ha permitido la filosofía hacer consciente en vos de lo que antes no eras?

Uno está constantemente descubriendo qué cosa es. Muchas veces yo me pregunto quién era. De hecho, hasta hace seis meses iba todos los días al centro y ganaba tanta guita. Hay un hecho muy traumático, que es común a todos y es que nadie te ha pedido permiso para traerte. De repente sos: Ring. Sos Nicolás. Sos varón. Sos argentino. ¿Y si yo quería ser mujer? ¿María Helena? Y no Ring, sino González y haber nacido en otro país… no. Es así. Estás condenado a esto. Ese hecho fundamental, del cual no somos partícipes, es un acto de una violencia impresionante. Es como invitarte a una cena, pero de pronto, tenés que hacer todo vos. Pero… ¿Cómo? ¿No estoy invitado? No querido, a los tres años jardín de infantes y después sigue toda la historia. Una de las cosas que me ha permitido la filosofía: el viajar, el vivir, el hablar, el estar con gente, es el ver, cómo nos afecta a cada uno ese hecho fundamental de estar vivos, sin haberte pedido permiso. La intromisión en eso es lo que me ha hecho pensar: ¿Hubiera elegido mi nombre? ¿Hubiera elegido a mis padres? ¿Hubiera elegido la época histórica en que me tocó vivir? ¿Hubiera elegido ser argentino?

¿Considerás que esa violencia puede generar tanto un cambio individual como histórico?

Hasta el siglo XV, en Escocia, cuando una partera sacaba un niño de una mujer. Decían: The It, it’s okay (El eso está bien). No decían: he or she (él o ella). Eso es una construcción. Es muy importante este detalle porque crea la conciencia de lo violento que es traer a alguien al mundo. De repente es un eso. Déjenlo que se desarrolle. No es, él, Nicolás Ring. No es, él Alejandro Frango. Es un eso y tiene que producirse por sí mismo. Y en el producirse por sí mismo, no tener un dogma, eso es lo que te permite crecer, desarrollarte y seguir. La filosofía, los viajes, mi vida en realidad me ha permitido ver eso. Tratar de entender de que no hay recetas, y que la vida es una aventura. No hay dogmas, la vida tiene que ser abierta, es por ello que políticamente soy un liberal. Cuando Inglaterra lo manda a cagar al Papa y Enrique VIII dice: “The Chief of this church is me” (El jefe de esta Iglesia soy yo). Ahí Inglaterra hace así (Ale hace un giro de 180° con la mano). Empieza el racionalismo, empieza la lógica: David Hume, Thomas Hobbes, John Locke, Adam Smith. Pasa de ser un país de cuarta categoría a ser un país que en dos siglos dominó el mundo. Ese hecho, tener la mente abierta y no tener un dogma es lo que te permite crecer, desarrollarte y a mí en particular, seguir preguntándome a los 72 años la que considero la única pregunta filosófica que existe: ¿Qué carajo estoy haciendo aquí? Y me la sigo preguntando todos los días.

Al haber hecho un postgrado de Liberalismo en Europa ¿Dicha filosofía resuena contigo y con tu estilo de vida o hay otra corriente filosófica que tenga una mayor impronta en tu forma de vivir?

No, es esa. Terminé la facultad de Filosofía una semana antes del golpe militar y mi tesis fue sobre Thomas Hobbes y el Liberalismo, en la época en que todo era Marx, Engels. El Marxismo y la Revolución del Che Guevara. Adopté una actitud completamente distinta, cada vez que hablo en ámbitos en donde hay un montón de gente y digo: “Mirá, soy un Liberal”. Y me responden: “Bueno pero el neo-liberalismo…” Yo no hablé de neo-liberalismo, de hecho, discuto esa expresión. El neo-liberalismo es una caricatura de lo que es el liberalismo, porque también en Estados Unidos, en Inglaterra y en Holanda se han olvidado de lo que es el Liberalismo. Pero hay un hecho que es fundamental: La Revolución Norteamericana es anterior a La Revolución Francesa. Y en ese momento fue la única República que había en el mundo. Todo eran monarquías absolutas o colonias de virreinatos y demás. La primera república fue Grecia. Le segunda fue la Norteamericana. Cada vez que un americano viene y me dice: No, con Trump, no lo sé. Yo pienso: Ustedes fueron la única República. Ustedes son los hacedores de la Democracia moderna. La primera fue Grecia. Ustedes son la Grecia del siglo XVII, XVIII. Y digo: sí, soy un Liberal. Creo que, con todos los defectos que tiene, es la ideología que más me representa.

En tu pasión por el Hedonismo ¿Hubo alguna experiencia que produjo un cisma en algún aspecto de tu vida?

Un cisma, lo veo como un rompimiento. Voy a volver muy atrás, y esto es bastante común para todos. Creo que el descubrimiento del sexo fue algo muy fuerte para mí. La primera vez que me desnudé con una chica me pareció algo muy impresionante. No le llamaría a eso cisma pero sí fue descubrir una nueva geografía. Descubrirme a mí de otra manera. Mi primera experiencia sexual (en eso tampoco soy original) tampoco fue una maravilla, porque uno aprende después de varios años. Fue la experiencia más fuerte, que no me desintegró sino todo lo contrario, me afirmó. El descubrimiento del sexo, el descubrimiento del otro y te voy a contar una anécdota que a mí me marcó mucho. Yo soy bajito así como se ve. De repente cuando tenía trece años tenía la misma altura que tengo hoy. No crecí más después de los catorce años. Practicaba rugby, fútbol y soy fuerte, pero me quedé corto. De pronto, había una época que las minas me miraban y que se yo. De repente miraban más a mis amigos. Uy, cagué. Soy un espanto. No me va a dar bola nadie. Y curiosamente, a veces las deficiencias, te permiten generar algo positivo. Dije: claro. Tenés que entender Alejandro, que no te vas a levantar a las minas por tu aspecto porque los demás tienen mejor aspecto que vos, de acuerdo a ciertos cánones de la zona norte. Pero tenés parla y facilidad de palabra y con eso soy seductor. Creo que se debe a esa deficiencia que yo sentí, y bueno ¿Qué hago? ¿Me pongo a llorar? O, me pongo a sacar algo positivo algo energético de una aparente deficiencia, y eso fue lo que pasó.

Ale_frango_2

Dejá un comentario