La habitacioìn alemana (1)
- Modos de Ver | Nro 11 | 11 agosto, 2020

«Recordar e imaginar no son cosas tan diferentes»

La habitación alemana narra la historia de una mujer treintañera que en medio de una crisis personal decide viajar a Heidelberg, ciudad alemana que acogió a ella y su familia durante su exilio en la década del ´70. Carla Maliandi nos comenta sobre el proceso creativo en la escritura de su primera novela.

Desde que Carla Maliandi publicó en 2017 su primera novela, La habitación alemana, no dejó de sorprenderse con las repercusiones que tuvo: fue traducida a cuatro idiomas, en 2018 estuvo de invitada en la Feria del libro de Frankfurt y hace un par de meses fue nominada para competir por el premio LiBeraturpreis 2020, que reconoce una obra literaria de una escritora de África, Asia, América Latina o el mundo árabe que haya sido traducida al alemán. ¨La escritura de la novela se dio en mí como un espacio de respiro personal. Todo lo que pasó después fue una sorpresa. Ya fue traducida al inglés, francés, alemán y a fin de este año será publicada en portugués. También va a ser llevada al cine por Diego Lerman. Nada de esto estaba en mis planes cuando escribía¨, confiesa Maliandi.

La habitación alemana, que vuelve a estar en boca de todos, narra la historia de una mujer treintañera que en medio de una crisis personal decide viajar a Heidelberg, ciudad alemana que acogió a ella y su familia durante su exilio en la década del ´70. Impulsada por el recuerdo de esos años felices, se instala en una residencia estudiantil – a pesar de no ser estudiante – con la fantasía de poder escapar de lo que representa Buenos Aires para ella (una convivencia fallida con su ex novio, el trabajo, su familia) y construir un presente feliz. Allí se relacionará con distintos personajes que la acompañarán en las aventuras y desventuras que le traerá esta nueva ciudad.

Al igual que su protagonista, quien se sumerge a la vida según lo que le vaya planteando el destino, la redacción del libro para Carla, no fue algo premeditado: ¨Escribí la novela en 2015, ese año había estado atravesando un duelo por la muerte de mi padre y al escribir me producía alegría en medio de la tristeza. Con esta novela no tuve un plan argumental, (si un plan compositivo con respecto al tono y al ritmo), es posible que lo fortuito de los acontecimientos estuviera ligado de algún modo a mi experiencia personal de esos días pero también a los recuerdos y a la imaginación. Recordar e imaginar no son cosas tan diferentes. La novela combina estas cosas todo el tiempo¨.

Lo atrapante y novedoso que plantea el libro es la no evolución de su personaje; a lo largo de la historia acompañaremos a la protagonista en una búsqueda personal en donde se replanteará constantemente el rumbo de su vida sin obtener, la mayoría de las veces, una respuesta. De esta manera, el libro nos interpela desde un lado filosófico, así lo explica Maliandi: ¨creo que la novela teje algunas relaciones con la filosofía, tanto anecdóticas como en su estructura. En el recorrido que hace la narradora no existe una “evolución” con respecto a su mirada del mundo o un aprendizaje en el sentido común del término, si no que cada paso que da abre ante ella una nueva pregunta, un desmoronamiento de lo que creía saber. Son las preguntas las que hacen avanzar la acción y no las respuestas o las soluciones¨.

Con esta primera novela, Carla Maliandi se ganó el reconocimiento por fuera del ámbito teatral. Acostumbrada a escribir y dirigir obras de teatro, se lanzó al mundo literario con una base sólida que la ayudó a la hora de crear personajes y recrear situaciones: ¨la escritura dramática entrena la imaginación de una manera muy rica, las nociones de tiempo y espacio son vitales para el dramaturgo y eso hace que en la narrativa tengan un lugar tangible. También sucede con el ritmo del texto, hay una especie de escucha en voz alta de la narración y de las voces de los personajes que está atenta al ritmo, a la respiración de ese texto. Las imágenes visuales y sonoras son el material de trabajo más importante¨. Y en ese fluir de palabras con las que se encontraba a medida que escribía, descubrió que la voz en primera persona de la protagonista, tan fuerte y genuina, no necesitó de un nombre que la acompañe. ¨Creo que yo necesité meterme en el personaje para tener su perspectiva, su punto de vista de las cosas que va viendo y le van sucediendo. Y algo de eso me gusta que pase con el lector también, entonces decidí no ponerle ningún nombre para no romper esa intimidad¨, reflexiona Maliandi.

Sobre el exilio

La huida de la protagonista hacia Heidelberg traza un paralelismo con el exilio de sus padres a la misma ciudad durante la última dictadura militar argentina. A diferencia de otros libros, en donde el tema está planteado desde el dolor del desarraigo y el horror de los hechos ocurridos durante esa época, La habitación alemana muestra una óptica diferente, la mirada de quienes durante su niñez vivieron la dictadura a través de los ojos de sus padres. ¨En mi caso no estoy segura de que el exilio sea el tema principal de la novela, aunque es probable que sí. En todo caso la novela no busca dar un testimonio de esa época sino tomar esa parte de la historia como un espejo generacional en donde la protagonista se refleja con mucha distorsión. No es una vuelta de página, es una huella que la acompaña, es lo que conforma sus primeros recuerdos, algo que llevará siempre vaya donde vaya. Pero el compromiso político de la novela no reside en querer dejar un mensaje, o dar una opinión. Creo que la opinión se cae de madura y me parece más interesante bucear en el desamparo de mi generación, todos somos un poco huérfanos de los 70´y con eso tenemos que vivir¨, explica Maliandi mientras recuerda a otros autores de su generación como Félix Bruzzone o Mariana Eva Pérez quienes ¨han podido des-solemnizar el tema con abordajes muy interesantes¨.

Futuro prometedor

Mientras espera la resolución de la competencia por el premio LiBeraturpreis 2020, que será el próximo octubre e incluye a otras dos autoras argentinas nominadas, Carla Maliandi escribe las últimas páginas de su nueva novela: ¨Ahora estoy terminando una novela nueva. No tiene título aún, pero estoy dándole los retoques finales. Me llevó más de tres años y fue un proceso bastante distinto. No sé qué pasará cuando se convierta en libro, por ahora es un experimento que me enfrenta a dificultades que me interesa mucho trabajar¨. Para todos aquellos quienes como yo,
se consideran seguidores de La habitación alemana en particular y de la escritura de Maliandi en general, nos queda la ilusión de saber que nos espera el estreno -confiemos que pronto – de la versión fílmica de esta atrapante novela y un futuro libro para seguir disfrutando de la prosa de una autora que se está abriendo camino en el mundo literario.

Dejá un comentario